Alergia a los gatos: causas, síntomas y qué hacer

Aunque los gatos son las mascotas predilectas de los europeos, en España son los perros los animales domésticos que se llevan “el gato al agua” (valga la redundancia). Sin embargo, los gatos se van ganando cada vez más su lugar en los hogares españoles y su popularidad sigue en aumento. Lamentablemente, el incremento de la población felina en el entorno doméstico va asociado al alza en los reportes de alergia causada por los gatos. Conozcamos un poco más al respecto.

¿Qué causa la alergia a los gatos?

La alergia, en general, es una respuesta excesiva del sistema inmunitario ante el contacto con un alérgeno. En relación con los gatos, la creencia generalizada es que es el pelo de los gatos lo que produce esta reacción fisiológica; sin embargo, en realidad el desencadenante es una proteína que está presente en la saliva del animal y sus glándulas sebáceas: su nombre es Fel d1 y es responsable de casi toda la respuesta alérgica de algunas personas hacia los mininos.

Cuando un gato se acicala, pasa su lengua empapada en saliva por toda su piel y pelaje; esta acción deposita y esparce el alérgeno, Fel d1, sobre el animal. Una persona que posea una sensibilización alérgica hacia esta sustancia en particular sufrirá una reacción desfavorable, bien porque toque directamente al animal o bien porque se ponga en contacto con los pelos o la caspa que el gato haya soltado en un recinto.

¿Cuáles son los síntomas de alergia a los gatos?

Los síntomas de alergia a los gatos son múltiples y varían de acuerdo al organismo de cada individuo, tanto por la manifestación en sí, como por su intensidad. Las manifestaciones de la alergia a los felinos pueden afectar a la piel y las vías respiratorias, pueden aparecer juntas o no, y oscilar entre una mera incomodidad o una complicación severa.

Entre los signos y síntomas más comunes de alergia a los gatos, tenemos: 

  • Estornudos.
  • Ojos llorosos, enrojecidos y con picor.
  • Congestión nasal.
  • Moqueo.
  • Tos.
  • Sensación de picor en la nariz, la garganta y el paladar.
  • Eccema.
  • Disnea y falta de aliento.

Otros signos y síntomas que pueden aparecer son:

  • Goteo nasal.
  • Urticaria.
  • Picor o ardor en la piel, localizada o general.
  • Dolor facial.
  • Respiración sibilante.
  • Aparición de rosetas en la piel, sarpullido.

Varios de estos signos y síntomas se pueden convertir en dolencias crónicas, sobre todo cuando se está en contacto frecuente con gatos.

¿Cómo saber si soy alérgica a los gatos?

Algunos de los signos y síntomas que produce la alergia a los gatos son iguales a los que aparecen durante un resfriado común (por ejemplo, estornudos o moqueo), así que, en ocasiones, resulta difícil distinguir un simple resfriado de una alergia. Si tras haber estado acariciando un gato experimentas uno o varios de los signos y síntomas mencionados más arriba, es posible que seas una persona alérgica a los gatos.

Una forma de saberlo es por la duración del malestar: si la molestia dura por un lapso mayor a los 14 días, es muy probable que se trate de alergia. Recuerda que no hace falta que abraces un gato para que se dé la respuesta alérgica: basta con que te pongas en contacto con las células de su piel o con los pelos que soltó el animal y fueron a parar al mueble donde te has sentado.

¿Alergia a los gatos de repente? ¿Qué hago si tengo uno?

La solución obvia para una persona que sea alérgica a los gatos sería mantenerse alejada de ellos; no obstante, si eres amante de los gatos, o si ya posees uno y de la noche a la mañana resulta que te produce alergia, a lo mejor no querrás ni considerar esa opción. Lo entendemos.

Una de las cosas que puedes hacer, en estos casos, es recurrir a medicamentos para mantener a raya las manifestaciones de la alergia. También podrías tratarte con inmunoterapia, la cual suele dar buenos resultados.

Lava tus manos con frecuencia y procura evitar llevarlas a la cara, mucho menos cerca de la nariz. Es muy importante que tus espacios se mantengan tan limpios como sea posible. Por mucho que ames a tu gato, no le permitas subirse a tu cama ni a tus muebles tapizados. ¡No estará muy de acuerdo con esta recomendación, eso es seguro!

Algo más que debes hacer (aunque tu gato lo odie) es bañarlo con frecuencia para ayudarlo a deshacerse del alérgeno depositado en su piel. Además, mientras más limpio se sienta el minino, menos necesidad tendrá de acicalarse.

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Gatos que no dan alergia: mito o realidad

Por desgracia, es un mito. Hasta ahora no existe tal cosa como un gato que no da alergia. Todos los gatos producen la proteína Fel d1 de forma natural. De pelo largo, corto y hasta las razas sin pelo. Sin embargo, se están desarrollando alimentos para gatos que contienen, en su fórmula, un neutralizante de la proteína Fel d1 que, a decir de sus fabricantes, disminuye considerablemente la carga alérgena, sin daños para el animal. ¡Una esperanza que nos hace ronronear de felicidad!

Ahora, conoce todo sobre la alergia de los gatos en formato vídeo de la mano de nuestra compañera Laura. ¡Ver ahora!

Si te preocupa los síntomas de la alergia, lo mejor es que acudas a tu médico de cabecera o a un especialista. Si también tienes un can en casa, te recomendamos que le eches un vistazo a este artículo.