Adoptar es, muchas veces, una decisión tranquila y meditada. No se trata solo de encontrar a un animal, sino de estar en el momento adecuado para compartir la vida con él. La historia de Cristian y Dani es justo eso: la de alguien que, tras una pérdida, volvió a abrir su hogar con calma y encontró en la adopción una compañera que encajaba con su forma de vivir.
¡Esta es la historia de cómo Dani llegó a casa!
Capítulo 1: Volver a abrir espacio
Cristian estuvo años sin un animal de compañía desde que falleció su perro Falcón. Con el tiempo, cuando se sintió más recuperado de esa pérdida, llegó a la conclusión de que ya era momento de volver a compartir su vida con un nuevo compañero.
Eso sí: por sus ocupaciones actuales tenía claro que no podía adoptar un perro, porque no podría atenderlo como merecía, como sí había podido hacerlo antes cuando tenía más tiempo.
Capítulo 2: La idea de adoptar un gato
Por esa razón decidió dar la oportunidad a un gato, porque se ajustaba mejor a su estilo de vida y podía brindarle los cuidados que necesitara de una forma más tranquila y compatible con sus obligaciones.
Empezó a buscar por internet gatitos en adopción. En ese proceso, una amiga le habló de la plataforma “Kiwoko Adopta” y Cristian decidió investigar.


Capítulo 3: Dani aparece en la búsqueda
Así fue como encontró a Dani, una gatita de 8 meses que apareció entre las opciones que veía. Aunque tenía otras candidatas, Dani le despertó mucha ternura y sin pensarlo demasiado completó la solicitud.
Cristian lo explica así: “Me pareció una gatita preciosa y me dio mucha pena que antes de que la encontraran viviera abandonada en un parking exponiéndose a que un coche a lo mejor le hiciera daño”.


Capítulo 4: Conocerla y confirmar la conexión
A los pocos días, la protectora encargada le contactó para que pudiera conocerla. Se dieron cita y ahí Cristian confirmó que eran compatibles, que Dani encajaba con lo que él estaba buscando.
En ese primer encuentro, recuerda un detalle muy concreto: “Cuando fue a verla estaba tumbadita hecha bolita y me hizo pesar que parecía una dona… pensé que era muy graciosa y que sería chulo poder darle un hogar”.
Capítulo 5: Preparar la casa para recibirla
Antes de completar la adopción, la protectora lo asesoró sobre cómo adaptar su casa: redes en ventanas, rascadores, cama, y lo necesario para que Dani estuviera segura y cómoda.
Una vez gestionado todo, Cristian fue a por ella y la recibió en su nuevo hogar, ya con el espacio preparado para empezar la convivencia.

Capítulo 6: La nueva rutina (y un amigo extra)
En casa, Dani es la única compañera animal de Cristian. Pero en su entorno hay otro gato importante: Nuno, el gato de su madre. Cuando ella tiene que viajar al pueblo, Cristian suele quedarse en su casa para cuidarlo.
Ahora, en esos viajes, Dani lo acompaña: “Cuando viaja llevo a Dani conmigo para que comparta con Nuno, la verdad es que se entienden bien”.

¿Y tú? ¿Sientes que ha llegado tu momento?
Hay decisiones que no se toman con prisa, sino cuando encajan con tu forma de vivir. La historia de Cristian y Dani empezó así: con tiempo, reflexión y el deseo de ofrecer un hogar desde la calma.
Si tú también crees que en tu vida hay espacio para un nuevo compañero, en Kiwoko Adopta encontrarás perros y gatos que están esperando una oportunidad. Porque adoptar no es solo cambiar su historia… muchas veces también transforma la tuya.
En Kiwoko unimos fuerzas con asociaciones y protectoras para fomentar la adopción y acabar con el abandono. Si quieres beneficiarte de la mejor compañía y hacer crecer la familia, pásate por nuestra plataforma Kiwoko Adopta ¡Y no te pierdas antes nuestro post "Todo lo que debes de saber antes de adoptar!
