El Arca de CuevasMálaga
Puedo viajar a otras provincias para adopción
Cariñoso
Apto con gatos
Apto con niños
Apto con perros
Sociable
Tranquilo
Sexo
Macho
Tamaño
De 10 a 25Kg.
Mi cumple es
15/03/2021
Raza
Cruce de bodeguero
Provincia
Málaga
Puedo viajar para adopción
Sí
Vacunado
Sí
Desparasitado
Sí
Sano
Sí
Esterilizado
Sí
Identificado
Sí
Microchip
Sí
Pasaporte
Sí
Brunetto es un cruce de Bodeguero y Labrador, de unos 21 kilos, con un precioso pelaje blanco con la cabeza negra. Es un perro muy bueno, sensible y cariñoso, que se porta de maravilla en casa. Convive perfectamente con niños, gatos y otros perros, y es muy agradecido y noble. En casa es tranquilo, pero también disfruta de salir a pasear: camina muy bien con correa, atento y sin tirar, disfrutando del paseo con calma. Está muy acostumbrado a la vida al aire libre y hace sus necesidades fuera de casa, lo que facilita la convivencia y la educación en un hogar con patio o jardín. Es importante que el espacio exterior esté bien cerrado, ya que tiende a escaparse si ve una puerta abierta. Le gusta estar acompañado y no lleva bien quedarse solo; puede llorar un poco si se siente abandonado. En coche viaja sin problema y ya está castrado, identificado con chip, con pasaporte y todas las vacunas al día. Brunetto es, como dicen quienes lo cuidan, un “perro 10”: equilibrado, noble, muy sensible y educado. Solo necesita una familia que le dé amor, paciencia y la estabilidad que tanto merece.
Perros
Sí
Gatos
Sí
Niños
Sí
Cariñoso
Apto con gatos
Apto con niños
Apto con perros
Sociable
Tranquilo
Brunetto apareció en el municipio de Teba (Málaga). Pertenecía a una familia del pueblo, y fue la propia policía local quien lo llevó a la protectora después de que vecinos lo vieran rondando la zona. Al principio se pensó que se había escapado, y se difundieron sus fotos para buscar a su familia, pero pronto se descubrió la triste verdad: no se había perdido, lo habían abandonado. Paradójicamente, fueron sus propios dueños quienes llamaron a la policía para que lo recogieran. Durante días, Brunetto siguió merodeando por la zona, sin querer alejarse de quienes él aún consideraba su hogar. No tenía chip ni ninguna identificación, así que finalmente la protectora tuvo que hacerse cargo de él. Todo esto fue en otoño del año pasado, también llegó a escaparse de la protectora hasta llegar otra vez a la que fue su casa. Pero la familia volvió a rechazarlo, y el pequeño tuvo que regresar a la protectora. Allí se dejó vencer por la tristeza, apenas comía y pasaba los días apagado. Por suerte, una voluntaria decidió acogerlo en su casa, y desde entonces ha vuelto a ser el perro noble, cariñoso y agradecido que realmente es. Aun así, cuando tiene ocasión intenta escaparse, quizás con la esperanza de volver con esa familia que él no entiende que no le quiso. Brunetto sigue esperando a alguien que sí lo quiera de verdad y que le dé el hogar estable y amoroso que tanto merece.