Si notas que tu perro pasa más tiempo de lo habitual bebiendo agua, es lógico que te preocupes. Conoces perfectamente sus hábitos, por lo que es normal que cualquier cambio te llame la atención.
¿Será por el calor? ¿Ha hecho más ejercicio o ha cambiado su rutina en los últimos días?
En la mayoría de los casos no suele ser nada grave, pero no está de más prestar atención a estas señales para averiguar qué le pasa y asegurarnos de que se encuentra bien.
¿Cuánta agua debería beber un perro?
Generalmente, un perro sano suele beber entre 40 y 60 ml de agua por kilo de peso al día. Por ejemplo:
- Un perro de 10 kg → entre 400 y 600 ml diarios
- Un perro de 20 kg → entre 800 ml y 1,2 litros diarios
Si supera estas cantidades de forma continuada, podríamos estar hablando de polidipsia, es decir, un aumento anormal del consumo de agua.
Mi perro bebe mucha agua: ¿qué le ocurre?
No siempre que tu perro beba más agua significa que esté enfermo. Muchas veces la explicación es simple y totalmente normal. Vamos a ver posibles causas de este aumento significativo en el consumo de líquido:
Calor y temperatura ambiental
Durante los meses más calurosos o en ambientes con poca ventilación, es totalmente normal que beban más agua. Los perros regulan su temperatura principalmente a través del jadeo, y el agua les ayuda a evitar la deshidratación y los temidos golpes de calor.
Por eso, en verano es fundamental que siempre tenga agua fresca y que adaptemos los paseos a las horas menos calurosas.
Ejercicio físico intenso
Tras una sesión de juego, una carrera o un paseo largo, es natural que la sed aumente. El esfuerzo físico hace que el perro pierda líquidos y necesite reponerlos. Si esto ocurre solo después de la actividad y, después de un rato vuelve a la normalidad, no hay de qué preocuparse.
Alimentación seca
Los perros que se alimentan principalmente con pienso seco suelen beber más agua que aquellos que consumen comida húmeda o que llevan dietas mixtas. El pienso contiene muy poca agua, por lo que el organismo lo compensa aumentando la ingesta.
Premios salados o cambios en la dieta
Los cambios en la alimentación o la ingesta de snacks o premios salados pueden hacer que tu peludito tenga más sed de lo habitual. En estos casos, suele ser puntual y desaparece al ajustar la dieta.
¿Cuándo debería preocuparme si mi perro bebe mucha agua?
Si el aumento de consumo es repentino, constante y sin una causa aparente, es importante observarlo unos días y consultar con un profesional veterinario si es necesario, especialmente cuando viene acompañado de otros síntomas como:
- Orinar con mucha frecuencia.
- Accidentes en casa (cuando antes no los tenía).
- Apatía o decaimiento.
- Pérdida o aumento de peso.
- Falta de apetito.

Posibles causas médicas de la polidipsia en perros
Algunas de las causas más frecuentes que explican que un perro beba agua de forma excesiva son:
Problemas renales
Los riñones son los grandes reguladores del equilibrio de líquidos en el cuerpo del perro. Cuando empiezan a fallar o se produce una insuficiencia renal, ya sea por la edad, infecciones, enfermedades crónicas o intoxicaciones, dejan de filtrar correctamente las toxinas y el organismo intenta compensarlo aumentando la ingesta de agua.
Pero también pueden aparecer otros síntomas como apatía, pérdida de apetito, mal aliento o vómitos suaves y recurrentes.
Diabetes en perros
La diabetes altera la manera de procesar el azúcar en sangre. En estos casos, los perros suelen tener sed constante, beber grandes cantidades de agua y orinar con mucha frecuencia.
Además, muchas veces, incluso cuando el perro está comiendo más de lo habitual, puede venir acompañado de pérdida de peso.
Con un diagnóstico temprano, seguimiento veterinario y el tratamiento adecuado, muchos perros pueden llevar una vida totalmente normal.
Trastornos hormonales
Enfermedades como el síndrome de Cushing afectan al sistema hormonal y pueden provocar polidipsia en los perros, aumento del apetito, debilidad muscular, barriga más abultada y cambios en el comportamiento.
Medicación
Algunos tratamientos, especialmente los corticoides o ciertos antiinflamatorios, pueden generar un aumento de sed como efecto secundario. Si notas que tu perro bebe mucha agua después de haber empezado con una nueva medicación, coméntalo con tu veterinario para valorar alternativas o ajustar la dosis.
¿Debo llevar a mi perro al veterinario?
Si tu perro bebe mucha agua últimamente y no encuentras una causa o si el cambio es persistente, la mejor opción es acudir a una revisión veterinaria. En muchos casos, un diagnóstico temprano puede prevenir problemas mayores.
Escucha a tu perro: él te habla a su manera
En Kiwoko lo tenemos claro: nadie conoce a tu perro mejor que tú. Por eso, si notas algo diferente en su comportamiento, merece la pena escucharlo y confiar en tu intuición.
A veces, este tipo de cambios pueden ser una señal de que hay algo que no va del todo bien. Observarlo, informarte y actuar a tiempo es, sin duda, la mejor forma de velar por su bienestar y seguir fortaleciendo ese vínculo tan especial que compartís cada día.
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