Parásitos de invierno en perros y gatos: Lo que necesitas saber para protegerlos todo el año

Cuando pensamos en pulgas o garrapatas, solemos imaginarlos en primavera o verano, ¿verdad? Pero lo cierto es que los parásitos de invierno también pueden afectar a perros y gatos, aunque las temperaturas bajen. De hecho, es un error común pensar que en invierno estamos a salvo de estos molestos visitantes.

Hoy vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre los parásitos externos en invierno, cómo actúan, qué riesgos suponen y, lo más importante, cómo proteger a tu compañero peludo durante los meses fríos.

¡Vamos allá!

¿Existen los parásitos de invierno?

Sí, y son más comunes de lo que parece. Aunque muchas especies de parásitos necesitan calor para reproducirse activamente, algunos sobreviven perfectamente durante el invierno gracias a ciertos factores como:

  • El uso de calefacción en el hogar.
  • Climas templados que no bajan tanto como pensamos.
  • Ciclos de vida que permiten resistir en forma latente hasta encontrar un huésped.

Y justo ahí entran en juego las pulgas, las garrapatas y otros parásitos externos en invierno, que siguen buscando alimento… Incluso cuando tú vas con bufanda.

Principales parásitos externos en invierno

Vamos a repasar los más comunes que pueden afectar a tu perro o gato en esta época del año:

Pulgas

Aunque el frío intenso puede reducir su actividad en exteriores, las pulgas en invierno siguen activas dentro de casa. Los ambientes calefactados son perfectos para su desarrollo, y sus huevos pueden permanecer viables durante semanas en alfombras, mantas o camas de tu mascota.

¿Sabías que una sola pulga puede poner hasta 50 huevos al día? Si no se controla, una infestación puede crecer rápidamente, incluso en pleno enero.

Te recomendamos también la lectura de los siguientes post:

Garrapatas

Las garrapatas en invierno no desaparecen, solo reducen su actividad. En zonas con vegetación, parques urbanos o paseos por el campo, pueden seguir esperando a su huésped ideal. Algunas especies, como Ixodes ricinus, sobreviven perfectamente a temperaturas frías y se activan en cuanto hay un día templado.

Piojos y ácaros

Los piojos y ciertos ácaros, como los responsables de la sarna o la otitis, no se ven afectados por la estación. Son parásitos externos que permanecen en el pelaje o la piel, y que pueden transmitirse entre animales o surgir por bajadas de defensas.

Si quieres saber más sobre ellos puedes consultar nuestros post:

¿Por qué los parásitos de invierno son un riesgo real?

Mucha gente deja de aplicar tratamientos antiparasitarios en otoño, pensando que “ya no hace falta” durante el invierno. Pero justo ahí es donde los parásitos encuentran su oportunidad.

Bajamos la guardia

Cuando dejamos de proteger a nuestras mascotas en invierno, los parásitos encuentran un huésped desprotegido. Además, el pelaje más largo en invierno puede dificultar detectar su presencia.

Calefacción

El interior de nuestras casas suele mantenerse entre 18 °C y 23 °C. Y eso, para una pulga, es casi un spa tropical. El ciclo de vida de muchos parásitos sigue activo gracias a estas condiciones estables.

Mayor convivencia entre animales

En invierno, muchas mascotas pasan más tiempo juntas en interiores (Guarderías, residencias, casas con más de un animal). Esto facilita el contagio directo de parásitos externos en invierno.

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Signos de que tu perro o gato tiene parásitos en invierno

Presta atención a estos síntomas típicos de infestación parasitaria en perros y gatos, incluso si estamos en diciembre:

  • Picor excesivo o rascado constante.
  • Pequeñas costras o heridas en la piel.
  • Pérdida de pelo localizada.
  • Inquietud o insomnio.
  • Presencia de puntitos negros (heces de pulga) en el pelaje.
  • Inflamación en las orejas o secreción (en caso de ácaros u otitis).

Si detectas alguno de estos signos, acude a tu veterinario de confianza para realizar un diagnóstico y empezar el tratamiento adecuado.

¿Cómo proteger a tu mascota de los parásitos en invierno?

La buena noticia es que proteger a tu perro o gato durante el invierno es posible y muy fácil. Solo hace falta ser constante y no confiarse con el cambio de estación.

Mantén los tratamientos antiparasitarios todo el año

Este es el consejo más importante: no interrumpas la protección en invierno.

Hay pipetas, collares, comprimidos y sprays que ofrecen protección continua frente a pulgas, garrapatas y otros parásitos. Consulta con tu veterinario cuál es el más adecuado para tu compañero según su estilo de vida, edad y peso.Consejo Kiwoko: Muchos tratamientos tienen eficacia mensual, por lo que puedes marcar un día al mes como “día antiparasitario” para no olvidarte.

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También te recomendamos la lectura de nuestro post “Preguntas frecuentes sobre antiparasitarios en perros y gatos

Revisa el pelaje después de cada paseo

En perros que salen al campo o zonas con vegetación, pasa tus manos por su cuerpo al volver a casa. Presta especial atención a:

  • Orejas
  • Cuello
  • Axilas
  • Zona perianal

En gatos que tienen acceso al exterior, haz una revisión semanal del pelaje aunque te parezca que está limpio.

Lava sus mantas y camas con frecuencia

Las pulgas en invierno pueden esconderse en las telas donde duerme tu mascota. Lava sus mantas, cojines o alfombras a más de 60 °C para eliminar huevos o larvas.

Desparasita también el entorno

Si ha habido una infestación, no basta con tratar al animal. Usa insecticidas ambientales o nebulizadores específicos para el hogar, y aspira bien alfombras, sofás y zócalos.

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Te recomendamos que eches un vistazo a nuestro artículo “Cómo desparasitar un hogar si tienes animales

Refuerza su sistema inmune

Un animal sano tiene más defensas para resistir a parásitos. En invierno, es buena idea:

  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Controlar el estrés.
  • Consultar con el veterinario si necesitas suplementos vitamínicos.

¿Y los cachorros o gatos de interior? ¿También están en riesgo?

Sí. Aunque parezca que un gato que nunca sale de casa o un cachorro que apenas pasea están a salvo, también pueden verse afectados por parásitos externos en invierno:

  • Las pulgas pueden entrar en casa en nuestra ropa o calzado.
  • Otros animales del hogar pueden ser portadores.
  • Las infestaciones en casa pueden durar semanas sin ser detectadas.

Por eso, la prevención debe mantenerse incluso en casos aparentemente “seguros”.

En conclusión, los parásitos de invierno existen, y están más activos de lo que creemos. No proteger a tu perro o gato en esta época puede suponer un riesgo innecesario, sobre todo cuando la prevención es sencilla y asequible.

Si tienes alguna duda sobre cuál es el mejor antiparasitario para tu animal nuestros expertos te asesorarán, tanto en tiendas Kiwoko como por vía telefónica. Y si tienes claro lo que necesitas para tu mejor amigo, puedes realizar tu pedido online en Kiwoko.com, por teléfono o en cualquiera de nuestras tiendas. ¡Te esperamos!