Cómo acostumbrar a un perro a usar el transportín

Familiarizar a tu perro con el trasportín puede ser sencillo para la mayoría, pero en ocasiones, puedes verte en un aprieto. Tanto si es la primera vez que vas a exponer a tu cachorro a un transportín como si tu perro es de los que se niegan en rotundo a entrar en uno (y lo has intentado por activa y por pasiva) este post te resultará interesante.

Pasos para familiarizar a un perro al transportín

El transportín es una de las opciones más seguras, y en ciertos casos obligatoria, para viajar con tu mascota. Así que lo primero de todo, será empezar por tomarle las medidas a tu perro para elegir un transportín adecuado.

Y, ahora sí, ¡manos a la obra!

Déjalo abierto

Para conseguir que tu perro se acostumbre al transportín, lo primero que debes hacer es dejarlo a la vista durante unos días (tal vez en el salón, en un rincón del dormitorio, etc.). Así tu perro podrá aproximarse y olerlo a su ritmo, lo más probable es que lo haga cuando no estés delante. Cuando se dé cuenta de que no corre ningún peligro ya estarás un pasito más cerca.

Haz que lo relacione con algo agradable

Una vez que tu perro pueda tolerar estar cerca del transportín sin que se ponga nervioso es el momento de divertirse. Cuando vayas a darle golosinas procura que se las tome cada vez más cerca del transportín. Poco a poco se irá sintiendo más cómodo y podrás pedirle que se meta en el transportín para darle su snack favorito.

Una vez que lo use en casa sin ningún problema y entre y salga con facilidad es el momento de pasar al siguiente nivel.

(Lo mejor de este paso es que estarás generando experiencias positivas alrededor del transportín).

Durante este paso, evita que se cierre la puerta del transportín. Lo último que quieres es que tu mejor amigo sienta que lo estás forzando. Lo ideal es que piense que lo está eligiendo.

Traslado al coche

Haz unas cuantas sesiones con el coche aparcado (solo como toma de contacto). Coloca el transportín en el coche en el sitio donde normalmente se siente tu perro para que pueda entrar y salir cuando le plazca. Comenzará a entender que este es un artículo que viaja con él y no será un shock cuando aparezca en su próximo viaje.

Cerrar el transportín

De vuelta a casa, una vez que tu perro entre voluntariamente dentro del transportín y parezca cómodo, prueba a cerrarlo. Si no se pone muy nervioso ciérralo unos segundos y luego ábrelo de nuevo. Una voz dulce y palabras positivas son útiles en este momento.

Sigue repitiendo esto hasta que esté 100% a gusto con el transportín.

Esperamos que tengas tiempo para entrenar a tu perro a que se acostumbre al transportín y lo pueda ver como algo positivo hasta el punto de que le guste entrar y se sienta a salvo dentro de él para tus viajes de verano.

Recuerda que en nuestras tiendas Kiwoko y en nuestra web tenemos una amplia gama de transportines para perros de todos los tamaños.